EL OBSERVADOR LABORAL
30 de marzo de 2026
Paulo García: “En INTA volvieron los retiros voluntarios con el objetivo de desguazar la institución y vender la mitad de las propiedades”
En Resumen Semanal, entrevistamos a Pablo García, Secretario General de APINTA, la Asociación Gremial de Trabajadores del INTA. Explicó cómo se desguaza la institución, la cantidad de investigadores y personal calificado que están dejando en la calle y la importancia de la lucha colectiva de INTA
(CABA, 28.Mar.2026 / A1 Noticias) Lo primero que asegura García, es que “como dice Milei, que vino a destruir el Estado desde adentro, justamente lo que está llevando a cabo es la destrucción del INTA. Las políticas de este gobierno afectan directamente a organismos como el INTA, de ciencia y técnica, vienen cortándole todo lo que tiene que ver con el desarrollo de nuevas investigaciones, con el achicamiento de los sueldos de los investigadores y de la planta de personal”.
El sindicalista recuerda que el INTA llegó a tener casi 7.000 empleados, “hoy somos algo así como 5.700 y quieren llevar la planta del organismo a 4.000 trabajadores”, situación solo comparable con lo que ocurrió en los ´90 en el gobierno menemista. La importancia del INTA, se funda en que “si queremos aumentar las exportaciones, procesar la materia prima y a través de la agrobioindustria necesitamos desarrollo tecnológico y el INTA es el que lo lleva adelante”.
El desguace de la institución se siente en el territorio del interior, Paulo García asegura que “se están cerrando cerca de 70 agencias de extensión, el consejo directivo decidió el cierre. También se vendió la sede histórica de la calle Cerviño, a un precio vil, y la excusa fue que esa plata iba a venir a engrosar el presupuesto del INTA y todavía no llegó nada. Ahora continuan con el cierre de la EAMBA, en Ituzaingo, al lado del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias”.
Hay versiones que los dirigentes libertarios buscarían “la venta del 50% de todas las tierras que hoy posee el INTA. Estamos hablando de muchos miles de hectáreas, con un alto valor. Y muchas que también tienen un valor incuantificable por la vegetación, por el material genético que está ahí. Son bosques, son tierras que tienen otro tipo de valor más allá del económico”, se lamenta el dirigente de APINTA.
En los últimos días se sumaron más convocatorias para los retiros voluntarios. “En noviembre del año 24 hubo otro retiro, la idea es achicar la planta de trabajadores. El capital más grande que tiene la institución son sus trabajadores, son personas que se fueron capacitando, tienen una expertise y son las que le imprimen el valor a esta institución. Nosotros desde el gremio venimos luchando con esto del achique, de llamarle retiro voluntario, lo que hacen es decir te van a pagar un sueldo y medio, y achican la planta de personal, sin una lógica”, detalla.
Existen “muchísimos compañeros y compañeras que fueron becarios, o sea que se les pagó, se les dio la formación específica para contar con esa expertise dentro de la institución, donde fueron a capacitarse afuera, donde hicieron diferentes tipos de formación, y ahora le vamos a pagar un sueldo y medio para que se vayan. En un retiro se va gente de manera voluntaria, porque no se siente cómodo, porque se viene persiguiendo durante un tiempo, pero es descontrolado”, agrega García.
La mayor preocupación es como reubicar a esa gente que está muy capacitada, que es calificada, y que no tiene la edad para jubilarse. “Eso es lo que estamos viendo, es lo que se está viendo en la sociedad, donde se pierden empleos de calidad, lo vemos en la industria, lo único que aumenta es el cuentapropismo, aumentan la cantidad de UBER, las aplicaciones”.
El planteo para defender a los afiliados de APINTA es compleja, “como gremio estamos en contra de los retiros voluntarios, porque es la pérdida de lo más importante que tiene la institución, que son sus trabajadores, sus investigadores y todo el personal altamente calificado. Es complejo el tema, porque si nosotros salimos a militar el quedate, y después el personal lo ponen en disponibilidad, y no le pagan un sueldo y medio, y le pagan en cuotas, ¿qué hacen los trabajadores?”, interpela García.
Antes de despedirse, Paulo García recuerda que “INTA tiene sus consejos directivos, es importante que los consejeros, todos aquellos productores y todos aquellos que se benefician de la tarea del INTA también hagan saber su voz y se pongan en esta pelea del lado que también es importante para ellos, para que la institución siga estando, lo siga asesorando y lo siga acompañando. Entonces creo que es una lucha colectiva, y hay mucha responsabilidad del Consejo Técnico y de los consejos regionales locales”, concluye el secretario general de APINTA.