27 de septiembre de 2019

Santiago Montoya: “La solución del FMI tenía dos resultados, uno que salga mal y el otro que salga muy mal. Esto es lo que ocurrió”

Por: Redacción A1 Noticias

El politólogo analizó en El Observador Laboral la situación económica y las consecuencias de acudir al Fondo Monetario, asegurando que el gobierno “tercerizó el Ministerio de Economía o sea la autoridad económica de la Argentina en Washington”, y esta situación “implica una catástrofe que es lo que estamos viviendo ahora”

(CABA, 27.Set.2019 / A1 Noticias) El analista político considera que “lo que pasaba no podía salir de otro manera”, aunque separa “la negociación con el Fondo Monetario”, del hecho que “Argentina fue entregada y sin ninguna clase de planes, hizo un acuerdo tercerizando el Ministerio de Economía o sea la autoridad económica de la Argentina en Washington. Esta situación tiene dos resultados posibles únicamente. Uno es que salga mal y la otra posibilidad es que salga muy mal y esto es lo que ocurrió”, califica.

Montoya asegura que “el FMI ha sido muy demonizado por muchas décadas y tiene una misión que es asegurar que no existan trastornos en el sistema financiero internacional. Traducido es asegurarse que paguen”. Brindando como ejemplo que “si uno va al dentista y el dentista agarra un torno y le hace un agujero en la muela, está dentro de lo que un dentista hace, ahora si uno quiere que no le hagan un agujero en la muela no tiene que ir al dentista”, ironiza.

Por ello reafirma su concepto que “el programa con el FMI era un resultado cantado que iba a salir muy mal, y como antecedente inmediato traía lo que habían armado en Grecia, país que tuvo como consecuencia después de diez años, un PBI per cápita un 10% más bajo que cuando se aplicó el programa. Por eso esa solución para Argentina implica una catástrofe que es lo que estamos viviendo ahora”, afirma Santiago Montoya.

Con gran experiencia en el tema tributario, fue el impulsor del proyecto de creación de ARBA, organismo provincial que condujo describe que el tema impositivo “es uno de los grandes problemas que tenemos en la Argentina. Con dos elementos de relevancia, por un lado la decisión de la sociedad que nos gusta tener el Estado muy presente, que se ocupe de muchas cosas y eso hay que pagarlo. Y lo que hay hacer con la mayor eficiencia posible, es que los servicios sean de calidad y lleguen a la gente”.

Sobre el servicio tributario específicamente imagina una etapa de “crisis final”, con una estrategia desacertada, “desde hace un par de décadas, es la estrategia de lo que yo llamo ´cazar dentro del zoológico o pescar dentro de la pecera´. Si uno quiere ir de pesca y sabe que hay una pecera con unos pescaditos es muy fácil pescar ahí porque están encerrados, así cualquiera pesca”.

Recuerda su paso al frente de ARBA cuando “se inició hace unos 20 años la acción tributaria, donde intentamos luchar contra eso, la provincia sola no podía hacerlo. Hay que tratar de ensanchar la base tributaria, lo que hay que lograr es que en lugar de que la mitad pague, o sea si salimos a cazar fuera del zoológico que es mucho más difícil, hay que ir a cobrarle a los evasores, a los que fugan su dinero al exterior, a los que tienen circuitos complejos para la evasión tributaria”, sostiene.

Montoya asegura que “eso es mucho más difícil y hasta cierto modo riesgoso, uno se mete con mafias, con organizaciones complejas que tienen el objetivo de cometer delitos tributarios. Si quiere estar cómodo que es lo que se hizo en Argentina en los últimos tiempos, se van acostumbrando a cobrarle a los pobres contribuyentes que están registrados, a los que tienen una casa, un auto y les van aumentando los impuestos cada vez más y cada vez más, porque tiene que tapar el hueco”, denuncia.

“Si en Argentina la mitad de los contribuyentes es la que incumple, entonces la otra mitad tiene que soportar el costo de ese Estado que la ciudadanía está demandando. Con dos efectos, demandar un Estado grande y con la situación que en lugar de pagarlo entre todos lo paga solamente la mitad, así estamos ahogando a las PyMEs”, sostiene el politólogo.

Montoya explica que “los impuestos se tienen que pagar de acuerdo la capacidad tributaria de cada uno, pero en Argentina hay una tecnología que se llama ´enanismo fiscal´, donde hay muchos que aparecen como muchos más pequeños que lo que realmente son. Les mandan cuentas tributarias muy bajitas y a la hora de pagar los gastos del Estado a alguien hay que cobrárselo y así es como terminamos con impuestos muy altos y con inflación que es un impuesto que lo paga el que compra alimentos, muchas veces, lo pagan los que menos pueden”, finaliza.

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