EL OBSERVADOR LABORAL

7 de octubre de 2019

La Reja: Cien trabajadores en la calle por cierre de una fábrica de cortinas y aberturas

Por: Redacción A1 Noticias

Los trabajadores acudieron a su jornada laboral este lunes y se encontraron con la fábrica cerrada. Son cien empleados de la firma Cortinas Esteban, que hasta el viernes trabajaba normalmente. El empresario se apersonó en el lugar y comunicó que “con esta situación no puedo seguir más, voy a presentar quiebra”, sin otra repuesta los empleados montaron una vigilia

(La Reja, 07.Oct.2019 / A1 Noticias) El panorama con el que se encontraron hoy los trabajadores de la empresa Cortinas Esteban fueron las puertas cerradas de la planta ubicada sobre la calle Sófocles del barrio morenense de Cortejarena. Allí, hasta el viernes trabajaban entre empleados administrativos, operarios, colocadores y repartidores cien personas, que viven la incertidumbre de no saber si siquiera les pagarán la indemnización.

La fábrica fundada hace 60 años y que fue atravesando distintas crisis se dedicada a la confección y venta de cortinas y aberturas en aluminio y PVC, y más allá de atravesar desde hace un tiempo una caída en las ventas de sus productos. Gabriel Casco, uno de los trabajadores adelantó que “la empresa estaba trabajando en un 80% de su capacidad, incluso había pedidos para terminar y nuestros compañeros estaban colocando aberturas en obras de construcción”, se sorprendió.

Agolpados frente a las persianas cerradas, los trabajadores iniciaron llamadas a los tres gremios actuantes (maderereros, plástico y comercio) para iniciar algún tipo de negociación. Una de las versiones más confirmadas es que “permaneceremos en la puerta de la fábrica, porque tenemos miedo que vengan de noche y se lleven las máquinas”, sostuvo un delegado.

Nada hacía prever el cierre de la empresa, aunque algunos trabajadores soslayaron que “la mayoría de nosotros tiene mucha antigüedad, entre 20 y 30 años, corrió una versión que el empresario cierra la fábrica, nos despiden y dentro de un tiempo abren con otro nombre y personal sin antigüedad para no pagar los sueldos de 30 mil pesos que tenemos la mayoría”.

Quizás es una modalidad empresarial de impulsar una reforma laboral encubierta, ya que los flamantes trabajadores deben “arreglar” con los nuevos titulares de la firma, un salario que seguramente oscilará en el 50% del que cobraban los despedidos. Como siempre, el gobierno nacional –responsable del Estado-, que debe velar por estos trabajadores, mira en otra dirección.

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